El Madrid se ha encontrado un enemigo esta temporada. Silencioso y
recurrente. El palo. Hasta en seis ocasiones se ha estrellado el Madrid
en el poste en lo que va de liga, lo que le convierte en el equipo que
más veces ha golpeado contra la madera de la competición casera.
El último en probar el amargo sabor del poste, Cristiano Ronaldo, que
golpeó contra el larguero de la portería del Celta. El Madrid no echó
de menos ese gol, cosa que sí ha hecho durante el resto de la temporada.
Los de Mou golpearon el palo contra Getafe en la jornada 2 y el Sevilla
en la 4, es decir, en las dos derrotas blancas. También golpeó en los
márgenes de la portería ante Valencia y Barcelona, los dos partidos que
el Madrid cuenta por empates este curso.
Se puede caer en la tentación de decir que el Madrid tendría más
puntos de no ser por los palos, pero entonces habría que recordar el
chut de Montoya al larguero en el Camp Nou.
A falta de afinar la puntería de forma definitiva, el cuadro blanco
suma ya 16 goles, que podrían ser más de haber tenido más fortuna de
cara al gol. Lo que sí lidera es la estadística de remates al palo. Todo
es cuestión de suerte, que, de momento, le es esquiva al Real Madrid.
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